Por primera vez, los cuatro animales guía se reúnen: Yaguará, Cocodrilo Sabio, Anaconda Ciega y Cóndor Viejo. Nunca habían estado juntos. Algo grave los convoca.
Cóndor Viejo habla desde las alturas. Lo ha visto todo desde arriba. «Hay algo que avanza por el valle. Es gris. No tiene voz. No es un animal. No es una tormenta. Es una ausencia.»
«Donde nadie nombra, todo se desvanece. Los ríos pierden su sonido. Los árboles pierden su color. El Silencio Gris no es un enemigo. Es lo que queda cuando el olvido gana.»
Don Próspero y su camino aceleran el silencio, pero no lo crearon. El Silencio Gris existía antes. Crece donde las palabras dejan de importar. Yaguará debe pensar en hipótesis: ¿qué pasaría si nadie volviera a nombrar?
«Si el mundo olvidara los nombres — piensa Yaguará — todo desaparecería. Si nadie escuchara, el silencio avanzaría más rápido. Pero si nombráramos otra vez... el mundo volvería.»