Yaguará entra en una aldea del Chocó. Todo es más fuerte, más rápido, más complejo que el bosque.
Candelaria camina a su lado. Traduce. Explica. Es su puente con el mundo humano.
Un colibrí aparece: «Las cosas pequeñas tienen poder. Una palabra exacta vale más que cien palabras vagas.»
Al borde del pueblo, un hombre habla con los líderes. Se llama Don Próspero. Promete un camino que «va a traer prosperidad.»