Don Próspero García llega a un pueblo que Yaguará conoce bien. Es educado, elocuente, sabe el nombre de cada árbol. Su sonrisa es amable. Su voz es tranquila.
Aunque conoce los árboles, su plan es construir un camino que los destruye. El pueblo se divide: algunos quieren el camino, otros quieren el bosque.
Don Próspero tiene razones. Su madre era indígena. Su dolor es real. Sin embargo, sus métodos son devastadores. El camino avanza. Los árboles caen.
Yaguará observa. Este hombre no es simple. A pesar de que tiene buenas intenciones, el resultado daña lo que ella protege. ¿Cómo se argumenta contra alguien que no es malo?